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lunes, 6 de abril de 2015

RESULTADOS - Reto Semana Santa 2015

Fracasé. Un poco. Me había puesto tres retos para esta semana. Estos son mis resultados:


A. 7 días, 7 películas
COMPLETADO. Vi siete películas nuevas, una por día (a pesar de todos los contratiempos). Barton Fink (1991), Shadow of the Vampire (2000), Inherent Vice (2014), Pitch Perfect (2012), Edge of Tomorrow (2014), Airplane! (1980) y La Grande Bellezza (2013). Tres de ellas fueron recomendaciones de lectores (Pitch, Edge y Airplane). Fueron, coincidentemente, las tres más divertidas y en las que más reí. Edge, en particular, fue una gran sorpresa.
Por suerte, ninguna película se me hizo mala. Excepto la ganadora del Oscar a Mejor Película Extranjera hace dos años, La Grande Bellezza. Qué pretenciosa y molesta. Algunos dicen que es La Dolce Vita del siglo XXI. Ya quisiera. Sus distintos ‘capítulos’ y sus conflictos no están tan claramente limitados, y su exposición de la decadencia social no es particularmente incisiva. Jep es sólo un chillón que no está conforme con su vida, no un visionario que se lamenta por la sociedad. En fin.
A todos los fans del cine y de Nosferatu el vampiro, les recomiendo mucho Shadow of the Vampire. Es la exploración de la popular leyenda urbana: ¿qué tal si el actor era realmente un vampiro? Es positivamente ridícula, y la actuación de Willem Defoe es magnífica. Si tienen un poco más de paciencia, les recomiendo Barton Fink, una de las primeras películas de los hermanos Coen, con la que ganaron por unanimidad la palma de oro en Cannes. Y, definitivamente, vean Inherent Vice, que fue  mi favorita de las siete.



B. Band of Brothers.
COMPLETADO (casi). La acabé, pero el último capítulo no lo vi durante la semana, formalmente hablando. ¿Me la valen? La mini serie es definitivamente, de lo mejor bélico que he visto. A estas alturas deben ya intuir que no soy muy fan del cine sobre guerra. Creo que el género suele confundir el exceso de violencia con una crítica hacia la violencia; las heridas con conflicto de personaje; y el drama con la empatía. No (tanto) en Band. Tener más tiempo les permite a los escritores mostrar más detallada y emocionalmente cómo la guerra va cambiando a las personas (particularmente el capítulo 7, el mejor de la serie, según yo). Y logran un uso correcto y efectivo de la violencia gráfica. Sí, hay momentos en que exageran; y sí, hay momentos en los que caen en el drama. Pero incluso los momentos más cursis (como el capítulo 9) tienen impacto genuino. En general, me gustó.



C. Leer todo In Cold Blood.
FAIL. No leí más de tres páginas. Podría fácilmente culpar mis responsabilidades (lo estoy haciendo), pero admito que no me esforcé lo suficiente. En mi afán por querer "disfrutar" la novela, me negué a leer en mis ratitos libres o interrumpir capítulos. Me entristece ver como fallé el único reto no audiovisual. Leer no es tan cómodo o 'fácil' como sentarse a ver la tele o compu, sí, pero no es justificación. Desde que tengo memoria he leído mucho. Tal vez sólo tenía flojera de esforzarme un poco más. Lo admito.



¿Qué aprendí?
1) Los retos son divertidos.
2) Tantos retos en poco tiempo son una exageración. No lo hagan. (O háganlos cuando no tengan mucho trabajo)
3) Siempre me quejo de que la gente ya no lee, pero, incluso a mí a veces me cuesta mantener el hábito.
4) Los hermanos Coen y Paul Thomas Anderson son, realmente, de los mejores cineastas trabajando ahora, y están entre mis favoritos de todos los tiempos.

Espero hacer otro. Pronto. Y ahora sí cumplir.
¿Qué les gustaría que hiciera/viera/leyera?

viernes, 3 de abril de 2015

Inherent Vice

★★★


USA: 2014, 148 min.
Clasificación: C
Director:  Paul Thomas Anderson
Guión:   Paul Thomas Anderson
Con: Joaquin Phoenix, Josh Brolin, Benicio Del Toro, Reese Witherspoon, Owen Wilson, Katherine Waterson
Comedia. Misterio.



Paul Thomas Anderson es uno de los mejores directores hoy en día. En cada película, el autor experimenta con las fronteras del cine “de Hollywood” para crear obras retadoras, interesantes y únicas. La divertida Inherent Vice --nominada a dos Oscar-- es su película más extraña y confusa --por eso sólo fue exhibida por UNA semana en el país--. Si bien no llega a la calidad de obra maestra que podría atribuirse a There Will be Blood o The Master, es, definitivamente, imperdible.
Las películas de misterio están plagadas de detalles importantes, que más adelante cobrarán importancia, y cada uno de los personaje está involucrado de alguna forma. No ocurre lo mismo en Inherent Vice. Hay un misterio muy enredado, sí, pero todo se complica más porque Doc (Joaquin Phoenix, lleno de intensidad y actitud), un investigador privado hippie, es un drogadicto paranoico. ¿Podemos confiar en todas sus sospechas? ¿Las pistas que sigue son las correctas? ¿Está complicando las cosas de más? Eso es lo divertido (y confuso) de la película.
Los Ángeles, 1970. Shasta (Katherine Waterson, magnífica), ex novia de Doc, va a pedirle ayuda para investigar una situación delicada: ella cree que la esposa de su amante millonario planea asesinarlo para quedarse con su dinero. Al mismo tiempo, uno de los guardaespaldas del magnate aparece muerto en el desierto… junto con Doc, que acaba ahí persiguiendo una pista. El teniente “Bigfoot” (Josh Brolin, hilarante), pedante y prejucioso,  sospecha en Doc. Pero Doc asegura que todo es un complot de una maligna asociación llamada el Colmillo Dorado, que hace… ¿qué exactamente?


Inherent Vice habita entre neblina, humo de marihuana, y el sopor de otras muchas drogas. Es, en apariencia, clara y lineal… hasta que parece no serlo. Una de sus más potentes virtudes es la autenticidad y el mood de toda la película: cada set, locación, peinado, prenda, toma y accesorio no son sólo perfectas para el periodo, sino para la demencia y confusión de la historia. Los actores, también, aportan la combinación necesaria de locura y seriedad para crear un contraste divertido. Esta es toda una comedia; no de las “chistosas”, sino de las que requieren de observar para encontrar algo simpático.
Es muy cierto que Anderson favorece mucho más el estilo que el contenido en IV --aunque, con un trabajo fotográfico tan glorioso como el de Robert Elswit o un score tan groovy como el de Jonny Greenwood, es imposible culparlo por ello--. Tal vez, su error, fue limitar el desarrollo de sus personajes y la intensidad de sus sentimientos. Gran parte de su motivación o interés se pierde en la locura y la confusión. Pero, en parte, ese era el punto. Aunque sea por el estilo, vale la pena no perderse otra obra del maestro.


Lo Mejor: El estilo (semi)noir. Todos los actores hacen maravillas. Es gloriosamente extraña.

Lo Peor: Es fácil perderse entre tantos detalles. La sección central es muy lenta. La película es larga y eso se siente. Desapego con los personajes.