jueves, 16 de febrero de 2017

Elle / Hell or High Water

Estas dos no son las más grandes nominadas estos Oscars, pero son excelentes estrenos, mejores que la mayoría de las otras películas con las que compiten.

(H)Elle or High Water, perdonen, no me aguanté


Hell or High Water
★★★½

(Enemigo de Todos)
USA: 2016, 102 min.
Clasificación: B15
Director: David Mackenzie
Con: Chris Pine, Ben Foster, Jeff Bridges, Gil Birmingham
Guión: Taylor Sheridan
Thriller. Neo-Western. Drama

Una de mis favoritas de 2016, Hell or High Water es un brillante thriller, que funciona como crítica social, entretenimiento tenso, y drama que expone la fragilidad masculina. Trata sobre un hombre divorciado, Toby (Chris Pine) y su hermano convicto, Tanner (Ben Foster), que idean un brillante (e ilegal) plan para salvar el rancho familiar. Son perseguidos por un sheriff a punto del retiro (Jeff Bridges) y su compañero parte indio (Gil Birmingham).
Gracias a la cuidadosa estructura del guionista Taylor Sheridan (que no permite ir descubriendo la historia poco a poco sin necesidad de tanta exposición) y de su buen trabajo de diálogos, la película crea un vínculo muy empático con todos sus personajes, que luego explota a su favor cuando es tiempo de crear tensión y conflicto. David Mackenzie hace un excelente trabajo de dirección en ambos casos: es capaz de mantener el enfoque humano de forma honesta en la más íntima de las conversaciones, así como en los más grandes tiroteos. Una pena que no haya sido más considerado en esta temporada de premios.
Las cuatro actuaciones principales son excelentes. Aunque Jeff Bridges fue quien recibió una nominación al Oscar (y nunca hay que menospreciar su capacidad), mi trabajo preferido es el de Ben Foster: su Tanner es un personaje peligroso y explosivo, en quien podemos ver, a pesar de todo, un lado suave, sensible y vulnerable en todo momento. Es un contraste difícil que Foster consigue sin parecer falso en ningún momento. Quiero destacar también la edición de Jake Roberts y el trabajo de cámara de Giles Nuttgens, que ayudan a crear el ritmo y cercanía a los personajes correctos para cada escena. Hell or High Water es entretenimiento de primera.


Elle
★★★

(Elle: abuso y seducción)
Francia/Alemania/Bélgica: 2016, 130 min.
Clasificación: C
Director: Paul Verhoeven
Con: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny, Christian Berkel, Richard Leblanc, Jonas Bloquet, Lucas Prisor,
Guión: David Birke, Harold Manning (traductor al francés)
Thriller. Comedia Negra.

Paul Verhoeven hizo Elle en francés porque, según él, ninguna estrella de Hollywood aceptaría el papel principal. ¿Saben quién sí? Isabelle Huppert, la diosa parisina de la actuación. Su personaje, Michèle Leblanc, es maravilloso: una rica, fría, despiadada y exitosa empresaria de videojuegos explícitos, sin tiempo para estupideces y gran capacidad de hacer comentarios sarcásticos (una especie de Miranda Priestly [el diablo viste a la moda] pero para adultos). Ella parece inmutable y en control de su vida hasta que un asaltante entra a su casa y la viola. Ahora Michèle quiere encontrarlo...

La película de Verhoeven es provocadora, intensa y muy controvertida. Aprecio mucho el sarcástico y ácido sentido del humor que permea todo el material. Sin embargo, me parece que la última media hora (la más controversial temáticamente) pierde gran parte del empuje, misterio y poder. Puedo comprender su razón de ser, aunque creo que termina desconectando más a la audiencia, que incitando debate. Y, por sobre todo, está Isabelle Huppert, a quien me encantaría ver ganar ese Oscar a mejor actriz. Su interpretación no tiene límites: siempre ambigua (al mismo tiempo fuerte y vulnerable, distante e inmediata, fría con un toque de compasión), siempre atrevida, nunca exagerada y nunca obvia. Ella es un tour de force.

#MidSixtiesGoals


jueves, 9 de febrero de 2017

Hidden Figures

★★★

(Talentos Ocultos)
USA: 2016, 127 min.
Clasificación: A
Director: Theodore Melfi
Guión: Allison Schroeder, Theodore melfi
Con: Taraji P. Henson, Janelle Monáe, Octavia Spencer, Kevin Costner, Jim Parsons, Mahershala Ali, Kirsten Dunst
Drama. Biopic



No tengo gran cosa que decir de Hidden Figures. Es la película feel-good de la temporada. Tiene un gran corazón y deseos de hacer justicia a un grupo de mujeres de color que trabajaron en la NASA a pesar de todas las adversidades raciales y sexistas, y formaron parte de la carrera espacial en los años sesenta. 

El reparto es excelente. Taraji P. Henson nos recuerda lo maravillosa que es y lo mucho que la pasamos por alto. Su Katherine, una mujer nerdy de gran corazón e inteligencia es el mejor personaje de la película (y tiene un par de escenas de maravilloso impacto emocional). Janelle Monáe es toda una fiesta como Mary. Y Octavia Spencer, aunque correcta, debería rechazar su nominación al Oscar.

El director Theodore Melfi cumple su propósito, deja claro su punto y crea algunos momentos conmovedores y otros genuinamente triunfales. A veces simplifica un poco las cosas y no se preocupa por crear controversia o mostrar otros puntos de vista (y algunas de sus decisiones de encuadre o planos detalles resultan incómodas o raras), pero este enfoque le funciona para que la película sea muy fácil de digerir. Misión cumplida, en el mejor de los sentidos.

Mención Honorífica a la música de Hans Zimmer y Pharrell Williams, en especial las canciones de Pharrell.


jueves, 2 de febrero de 2017

Moonlight

★★★★


(Luz de luna)
USA: 2016, 111 min.
Clasificación: B15
Director: Barry Jenkins
Guión: Barry Jenkins
Con: Mahershala Ali, Naomie Harris, Alex Hibbert, Andre Holland, Jharrel Jerome, Janelle Monáe, Trevante Rhodes, Ashton Sanders.
Drama.


La verdad, creo que es el mejor poster del año.


Moonlight es un acto de empatía. Es una película exquisita que se narra a través de pequeños gestos y miradas, donde los silencios dicen más que las palabras. El guionista y director Barry Jenkins hace una obra de arte llena de cariño y respeto. La historia y sus personajes son dolorosamente reales, sin embargo, Jenkins los envuelve en una atmósfera casi onírica, lo que hace más fascinante seguir las tristes situaciones. El resultado es un filme único que invita a conectar con quienes vemos en pantalla, a pesar de sus imperfecciones y a pesar de lo distantes que sean de nosotros.

En realidad, Moonlight es un tríptico: dividida en tres partes, examina la vida de Chirion (Alex Hibbert, Ashton Sanders y Trevante Rhodes en una magnífica interpretación compartida), un joven afroamericano pobre y posiblemente homosexual, en tres momentos definitivos de su vida: niñez, adolescencia y adultez. Lo importante en la película es observar el proceso de autoaceptación de Chirion, la forma en que se va construyendo a sí mismo con los años, la manera en que se relaciona con los demás, y cómo, en el fondo, sus mejores y peores cualidades siguen siendo parte de él.


Muchos personajes aparecen a lo largo de los tres capítulos, otros no. En ese sentido, Moonlight capta con gran realismo el paso del tiempo: alguien importante para nosotros en un momento puede dejarnos, nuevas personas aparecen, otras se hacen más cercanas, y de otras nos alejamos. A pesar de ello, el reparto entero es milagroso. Todas las interpretaciones son honestas y genuinas; nadie parece estar actuando. Es por esto que muchas escenas son tan conmovedoras (eso no quiere decir ‘dramáticas’). Me cuesta trabajo destacar a alguien, aunque me gustaría señalar a Naomie Harris, como la madre drogadicta de Chirion, que consigue que la odiemos al tiempo que sentimos lástima por ella en cada escena.

Creo que este no el tipo de película que despierta grandes pasiones, ni la más técnicamente compleja (aprovecho esto para destacar la magnífica música de Nicholas Britell -que evoca melancolía y conflicto a través de sonidos de cuerdas ligeramente distorsionados-, así como una sensible edición de Joi McMillon y Nat Sanders). No obstante, creo que Moonlight consigue algo mucho más difícil: conectar. Nos invita a observar sin juzgar, y nos hace aceptar y entender a unos personajes que luchan por hacer justo eso: aceptarse y entenderse a sí mismos.



lunes, 23 de enero de 2017

La La Land

★★★★


(La La Land: una historia de amor)
USA: 2016, 128 min.
Clasificación: B
Director: Damien Chazelle
Guión: Damien Chazelle
Con: Emma Stone, Ryan Gosling, John Legend
Musical. Romance.




No puedo mentir, La La Land siempre fue una película para mí. Un musical original, romance, homenaje a películas clásicas, protagonizado por Emma Stone y Ryan Gosling, grabado en cinemascope… es claro que no puedo ser particularmente ‘objetivo’. Sin embargo, la película es una encantadora experiencia. El director/guionista Damien Chazelle hace milagros al fusionar el optimismo de los musicales de 30’s y 50’s con el cinismo de los romances contemporáneos, y lograr mantenerse fiel a ambos. Sería casi una clase de historia del cine si no fuera por la insuperable energía y genuino sentimiento que imprime a cada cuadro de la película. Como nos mostró en Whiplash, es un director capaz de expresar a través de la música. Y vaya que lo logra.

No diré más de la historia salvo que, como era de esperarse, Girl (Emma Stone) meets Boy (Ryan Gosling) en L.A. contemporáneo. Y ya. Después de las naturales resistencias y complicaciones empiezan a enamorarse… Lo importante de La La Land no es su historia, sino la forma que se cuenta: los momentos clave están resaltados por música instrumental completamente original (del arreglista de Whiplash, Justin Hurwitz) y canciones creadas específicamente para la película. Aunque hay piezas que evocan los grandes números de baile y danza del musical clásico, los números de los protagonistas siempre son íntimos, grabados en vivo, lo que enfatiza la sensación de dos personas comunes y corrientes que simplemente se expresan a través de una canción.


Stone y Gosling son magníficos. Toda la película descansa en su carisma y química. No son los mejores cantantes o bailarines, pero la capacidad que tienen para resaltar genuinamente las emociones y deseos de sus personajes entre tanto espectáculo es increíble. Técnicamente, la película es envidiable. Destaco en particular la fotografía de Linus Sandgren, que, además de sus dinámicos planos secuencias, tiene un gran ojo para filmar Los Ángeles en sus horas más mágicas y hermosas, y así acompañar la pasarela de color de los vestuarios de Mary Zophres y el magnífico, ambiguo y atemporal diseño de producción de David y Sandy Reynolds-Wasco (Tarantino estaría orgulloso).

Entre la música, el baile, el diseño, la edición, la iluminación, la cámara y los buenos actores, es imposible no recomendar o disfrutar esta película. Pero, sobre todas las cosas, lo que más permanece en el público es lo profunda y honesta que es la pasión de Chazelle por sus personajes, por su romance, por su película, por el cine.  La La Land tal vez no sea la octava maravilla cinematográfica ni la reinvención del musical, pero sí es una experiencia conmovedora y muy emocionante.

((¿Alguien más pensó en Boogie Nights viendo La La Land?))


jueves, 12 de enero de 2017

Películas para enero 2017 (parte 1): Florence, Hacksaw, Nocturnal

Bueno, pues la temporada de premios ya empezó y no podía quedarme atrás con mis reseñas rápidas y así. Es muy posible que estas tres películas reciban varias nominaciones para los Oscar, y que ya los hayan escuchado mencionados en los Globo de Oro y demás. LAS TRES SIGUEN EN CINES. Y las últimas dos son bastante recomendables. Aquí están mis pensamientos e impresiones rápidas.

(La próxima semana les comparto mis impresiones de Rogue One -MIL AÑOS TARDE, LO SÉ)



Florence Foster Jenkins
★★½

(Florence: la mejor peor de todas)
USA: 2016, 111 min.
Clasificación: B
Director: Stephen Frears
Con: Meryl Streep, Hugh Grant, Simon Helberg
Guión: Nicholas Martin
Comedia. Biopic. Drama.

  • Una película bienintencionada, siempre entretenida, que aunque no es brillante u original, cumple su propósito de entretener contando la historia de la peor cantante de ópera en la vida.
  • El guión y Meryl Streep saben que lo más importante es siempre tomar en serio a Florence. No es una caricatura. A pesar de lo ridículo/incómodo de su situación, Ella creía en sí misma y, al final, nosotros como audiencia también creemos en Florence.
  • Hugh Grant es la verdadera revelación (perdón, Meryl) como Clair Bayfield, el esposo de Florence. Expresa amor y preocupación infinita hacia ella, y apunta una historia personal de culpa y remordimiento de forma muy sutil y eficiente.
  • Simon Helberg puede ser más que el creepy Wolowitz en The Big Bang Theory. Aquí hasta es adorable.
  • Los vestuarios de Florence son una joya. Elegantes y horribles al mismo tiempo.
  • La película se extiende de más hacia el final, el clímax del concierto es muy emotivo y la siguiente media hora no puede remontar (aunque, es comprensible por qué lo hicieron de esta forma)
  • Mejor escena: el aria de la reina de la noche. MASACRE <3




Hacksaw Ridge
★★★½

(Hasta el último hombre)
USA: 2016, 139 min.
Clasificación: B15 (C)
Director: Mel Gibson
Con: Andrew Garfield, Hugo Weaving, Sam Worthington, Vince Vaughn, Teresa Palmer
Guión: Andrew Knight, Robert Schenkkan
Guerra. Drama

  • UGH. Esta película me causa reacciones MUY encontradas. Por una parte creo que es demasiado manipuladora y obvia. Sin embargo, admito que me llegó muy profundamente al corazón. Su violencia exagerada, tomas en cámara lenta, escenas de sueño, algunos momentos casi telenovelescos, el protagonista hablando solo (expresando textualmente el tema de la película, por si no había quedado ya muy claro)… todo esto sobra, pero funciona tan bien para hacerte sentir asqueado sobre la guerra y conmovido por Desmond Doss que simplemente no puedo quejarme tanto al respecto.
  • Pocas películas de guerra me convencen. La mayoría se queda en un simple despliegue monótono de violencia y no se esfuerzan por ir más allá en su crítica hacia ella. Hacksaw Ridge, por su mismo exceso, es capaz de conmover. No es una reflexión o argumento intelectual, sino una declaración sentimental y contundente del director Mel Gibson.
  • Esta es la mejor interpretación de Andrew Garfield en su carrera, hasta ahora. Su carisma y dorkiness le ayudan a generar mucha simpatía hacia el personaje de Desmond Doss, y mostrarlo aferrado a sus principios sin parecer irritante. Y ese momento de él bajando de Hacksaw… simplemente desgarrador.   
  • Y Hugo Weaving (como su alcohólico padre) nos regala una conmovedora actuación. No merece ser tan infravalorado.
  • La primera mitad es sorprendentemente ligera, hasta cómica. Aunque algunas de las transiciones tonales llegan a ser muy bruscas (en particular durante el entrenamiento de Doss).
  • Teresa Palmer es muy agradable como para ese papel tan desechable de ‘interés romántico del protagonista’. En fin, para otra será.
  • El diseño de audio es excelente (como parece obligación en películas bélicas). El manejo exagerado en el volúmen y reverberación de algunas de las explosiones y disparos ayuda a generar un entorno muy amenazante, errático y violento.
  • Genuinamente me sentí muy asqueado y molesto por el mundo después de esta película. Misión cumplida, Mel.




Nocturnal Animals
★★★

(Animales Nocturnos)
USA: 2016, 116 min.
Clasificación: B15
Director: Tom Ford
Con: Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Aaron Taylor-Johnson, Michael Shannon
Guión: Tom Ford
Thriller.

  • “Ay, Tom Ford vaya que es excéntrico” (yo- durante la extraña secuencia de créditos).
  • Creo que Tom Ford es un muy buen director. Tiene un estilo visual y auditivo muy contundente. Un sentido estético perfecto (duh). Capacidad de moldear interpretaciones sutiles en sus actores, incluso en los papeles más exagerados. Y, como muestra en esta película, una inesperada (y muy buena) capacidad para generar tensión y ansiedad en un thriller……….. creo que en el momento en que se modere y logre conciliar más orgánicamente su despampanante estética con la emocionalidad de sus guiones, va a dirigir una excelente película.
  • La estructura de una historia dentro de una historia es muy interesante, pero muchas veces Ford (como guionista) no logra conciliar claramente su relación o el impacto que tiene una sobre la otra.
  • Amy Adams realmente no tiene mucho que hacer aquí (el guión la tiene leyendo mucho tiempo), pero hace todo maravillosamente: Susan es un personaje que oscila entre la vulnerabilidad y la frialdad y Adams consigue el delicado balance.
  • Jake Gyllenhaal es conmovedor, Michael Shannon es la onda y Aaron Taylor-Johnson crea un psicópata irritante pero magnético. Buenos trabajos.
  • Amo el diseño de arte. En el mundo de Susan todo es frío, artificial, espacioso y vacío (y hermosamente elegante). En la novela, todo es demasiado rural, imperfecto, descuidado, abrasivo. Los dos espacios son horribles a su manera. Sólo los recuerdos de Susan, de un tiempo mejor, tienen un diseño perfectamente ordinario. Fui fan.
  • Los sutiles cambios de color y calidez en la fotografía de Seamus Mcgarvey ayudan perfectamente a distinguir las diferentes líneas de historia, sin tener que darles looks o paletas tan obviamente distintas. Además es muy elegante, incluso en las escenas más aterradoras.
  • Creo que el problema más grande es que el guión no termina por generar empatía con ninguno de sus personajes (salvo, tal vez, el policía de Shannon). Sí, todos sufren a su manera. Todos son animales. PERO falta impacto emocional por sus tragedias.
  • Vean A Single Man (en Netflix LATAM por ahora) de Tom Ford. Aunque el estilo es más obvio, la emocionalidad es genuina.