jueves, 12 de marzo de 2015

Kingsman: The Secret Service

★★★

UK: 2015, 129 min.
Clasificación: B15
Director:  Matthew Vaughn
Guión: Jane Goldman,  Matthew Vaughn
Con: Colin Firth,Taron Egerton, Samuel L. Jackson, Michael Caine, Mark Strong, Mark Hamill, Jack Davenport.
Acción. Aventura. Espías. Comedia


Ninguna película de espías o agentes secretos se salva de la burla en Kingsman. Lo mejor es que no se limita a señalar y reírse de los clichés del género, sino que los incorpora brillantemente. El resultado es una emocionante historia de acción y aventura que también funciona como parodia. Es una sorpresa inesperada, llena de humor irreverente, violencia exagerada, misterios elaborados, personajes excéntricos y, sí, mal gusto. ¿Qué más podría pedir un fan?
Los Kingsman son un grupo británico de agentes secretos. Obtienen su nombre de los caballeros de la mesa redonda, y operan de forma independiente, ocultándose detrás de una sastrería. Cuando el agente Lancelot (Jack Davenport) fallece buscando a un importante profesor desaparecido, los caballeros deben nominar candidatos para reemplazarlo. Galahad (Colin Firth), el mejor (y más elegante) agente, postula al menos esperado de todos: Gary 'Eggsy' Unwin  (Taron Egerton).
A pesar de ser un chico problema, sin estudios o caballerosidad; Eggsy tiene un gran corazón y mucha lealtad. También es hijo de un agente (otro Lancelot) que murió para salvarle la vida a Galahad. Ahora, Eggsy debe superar las difíciles pruebas junto --o a pesar de-- los demás candidatos (niños ricos de Oxford y Cambridge). Al mismo tiempo, Galahad continúa con la investigación del antiguo Lancelot (en serio deberían dejar de nombrar agentes con este nombre, es de mala suerte), lo que lo lleva a sospechar del filántropo genio de la computación, Valentine (Samuel L. Jackson).
Aquí vale la pena tomarse un tiempo para admirar el trabajo de estos actores, todos interpretando una parodia de algunos de sus personajes más icónicos. Colin Firth, la viva imagen de caballerosidad británica, combina su estilo con la letalidad de Jason Bourne y la exageración cómica (nunca la vulgaridad) de Austin Powers. Mark Strong explota su natural intelecto como Merlín, el ácido jefe de inteligencia. Michael Caine es todo lo que podría esperarse de Arthur, líder de los Kingsman. Y Samuel L. Jackson --disfrutando cada minuto en pantalla-- no podría estar más divertido como el villano pacifista con problemas del habla.  Ridículo, ¿no?
De hecho, todo en la película es tan ridículo como suena, e incluso más. Y eso, es genial. Paraguas-rifles, internet malévolo, princesas cachondas, encendedores-granada, explosiones cerebrales, trajes-a-la-medida-armadura, asistentes con prótesis mortales, y muchas más locuras. Es un despliegue de lo absurdo, pero no podía esperar otra cosa del director de Kick-Ass. Además, todo es empleado para crear emocionantes, intensas e inesperadas escenas de acción. Son tan intencionalmente exageradas (a veces con mal CGI, a veces con asombrosas coreografías) que les aseguro no han visto iguales.
Yo me divertí mucho viendo Kingsman, aunque no creo que sea para todos. Sólo los fans de películas de acción y de espías podrán disfrutarla en su totalidad. Las referencias no terminan; tampoco las risas o las peleas. No es el tipo de película que sea considerada ‘buena’ o ‘importante’, pero es mejor que un simple ‘palomazo’ o placer culposo (tiene tan poca vergüenza que no hay posibilidad de sentirse culpable por disfrutarla). Es un muy buen rato, y ya.

Lo Mejor: Sentido del humor irreverente. Grandes peleas. Ver a Colin Firth pateando traseros literalmente. Genuinamente emocionante.


Lo Peor: Puede llegar a ser muy ridícula, incluso para sus estándares. Efectos malos (pero cómicos).

Paréntesis: Está basada en una serie de cómics que definitivamente empezaré a leer.


domingo, 8 de marzo de 2015

Top 10 Películas - Mujeres Memorables


Tal vez no sean las mejores, pero sí de mis favoritas. Y, claro, todas tienen personajes femeninos asombrosos, de los que siempre me acuerdo.


All About Eve (1950)

Amélie (2001)


The Devil Wears Prada (2006)


Erin Brockovich (2000)


Her (2013)


Kill Bill (2003 y 2004)


Mean Girls (2004)


Mulan (1998)
No me aguanté, perdón.

Pride and Prejudice (2005)


El Tigre y el Dragón (2000)



Menciones honoríficas a las filmografías de Pedro Almodóvar y Woody Allen. No me pude decidir por una sola de ellos, porque juntos podrían llenar esta lista.

¡Feliz día de la mujer a mis (poquísimas) lectoras!

¿Qué dice la semana? - No más Spiderman



Amo a Spiderman (Spider-man o como sea). Más bien, amo a Peter Parker. Es uno de mis superhéroes favoritos desde siempre. Pero debo ser honesto: ya no quiero más películas de él. Las primeras dos, con Toby Maguire, me entretenían mucho de chiquito (no hablaré de la tercera), aunque su Peter Parker era muy estúpido. Sí, incluso a los ocho años creia que era estúpido. Después, llegaron las de Andrew Garfield, que al fin atinaron a la personalidad de Peter: sarcástico, brillante, torpe e incómodo. Sin embargo, unos decepcionantes $700 millones de dólares en taquilla (ridículo, lo sé) hicieron que también se cancelaran esas también.



La verdad, los problemas venían de antes: Sony no había planeado bien a su Hombre Araña. Seguían con el mismo plan de cuando empezaron: sacar una película, ganar dinero, construirle encima una secuela, sacar una película....  Pero si algo le enseñó Marvel Cinematic Universe (MCU) a los estudios es a planear cuidadosamente: pensar el principio las secuelas, construir eventos en episodios, entretejer películas, generar expectativa. Marvel está tomando la esencia de los cómics para implementarla en el cine, y, hasta ahora, lleva siete años seguidos de éxito. A la gente le gusta. La gente está pidiendo esto…. que ningún otro estudio había pensado. Lo más cruel del asunto, es que Spiderman le pertenece a Marvel, pero, por ser distribuido por Sony, debía quedarse fuera de la diversión. Mientras, los ejecutivos secaban sus lágrimas con mails filtrados.


El punto es que, hace un mes, MCU aceptó de vuelta al arácnido. Sony seguirá teniendo el control creativo, pero ahora Marvel podrá usar al personaje en sus películas y viceversa. ¿Todos felices? ¿No? Pues, NO. Primero, esta movida recorrió los lanzamientos de una serie de películas más atractivas que ya había planeado y anunciado Marvel. ¿Para qué? Para volver a ver a Spiderman empezar. Por suerte ya anunciaron que no contarán (por tercera vez en 15 años) su historia de origen, pero aún debemos acostumbrarnos a un NUEVO hombre araña con un nuevo reparto interpretando a los mismos personajes que ya hemos visto a muerte. Y lo peor es que el reparto que acaban de desechar era increíble. Andrew Garfield, Emma Stone (que, bueno, ya sabemos esa historia), Sally Field… todos increíbles, todos fuera. ¿Saben algo, Sony? Ellos no tienen la culpa de su ‘mala’ taquilla, la culpa es de ustedes.


Lo que me recuerda: “Sony seguirá teniendo el control creativo”. Creí que ya habíamos acordado que eso era mala idea. No importa que Kevin Feige (algo así como el dios de Marvel) se haya unido para coordinar a Sony, o que los hermanos Russo (directores de LA mejor secuela de MCU hasta ahora: Captain America: The Winter Soldier) hayan sido contratados para comentar la producción durante tres años.  Sony con el control no parece una buena idea. Punto.



Hasta ahora, la única buena idea que he escuchado relacionada con este nuevo Spidey (ya no Spiderman a secas, o The Amazing Spider-Man, sino The Spectacular Spider-Man (en serio, deténganse ahora)) es que Drew Goddard, director de la increíble The Cabin in The Woods, parece ser el candidato para dirigirla. Este hombre es uno de los geeks más grandes del planeta, y, si hemos aprendido otra cosa de MCU, es que los geeks dominan geeklandia. A menos que seas Edgar Wright. En ese caso eres muy cool para dirigir (y, por eso, aún temo por Ant-Man… pero esa es otra historia). La pregunta es: ¿Goddard será muy cool para Sony? No me sorprendería que al final contratasen a Clint Eastwood, sólo porque American Sniper fue un éxito en taquilla (de hecho, recaudó más en USA que la última de Spidey). Pero, ya en serio, ojalá no le tengan miedo a algo de genialidad ñoña.


¿No es genial?


Por último, está la gran pregunta de quién debería ser el nuevo Hombre Araña. Debo confesar que Andrew Garfield se me hacía el perfecto Spidey, pero decidió no volver. Y, como de costumbre, un sin fin de nombres han sonado en estos juegos del hambre, desde Ansel Elgort hasta Meryl Streep (porque Meryl SIEMPRE está considerada para cualquier papel. ¿Y saben qué? Patearía traseros más fuerte que Toby Maguire). Supuestamente, entre los candidatos más sólidos están Dylan O’Brien y Freddie Highmore. El primero se me hace una solución brillante (podría ser primo de Andrew y tiene sarcasmo para regalar); el segundo…. no tanto (muy soso, creo yo). Aunque también, rumor has it que quieren escoger actores pubertos, que puedan crecer en pantalla y durarles más de cuatro o cinco años. Si eso es lo que quieren, deberían pedirle el secreto a Hugh Jackman.
¿Ustedes a quién nominan para el puesto?





En fin, técnicamente esta es una sección donde comento noticias semanales, entonces debería llegar a ellas pronto. Aunque la verdad no hay mucho que quiera decir. Spock murió y eso apesta. Han Solo/Indiana Jones casi muere. Pero los dioses de los geeks no iban a permitir tanta tragedia en una semana. Aun así, Harrison Ford está lesionado (de nuevo) y eso también apesta. ¿No será una señal de que detengan Star Wars 7? Me gusta pensar que sí. Terminando las tragedias, el documentalista Albert Maysels falleció hace un par de días. Nunca he visto un documental suyo y este podría ser un buen momento para empezar.




Y en noticias más vitales…. La película live-action de la Bella y la Bestia comienza a tener forma y reparto, aunque parece que ninguno (ni Dan Stevens como Bestia o Luke Evans como Gastón) está complaciendo tanto como Emma Watson, que literalmente es Bella. (Nota a Hollywood: Martin Sheen debería ser Maurice, por favor). Y Jen-Law acaba de acordar ser la protagonista en una película del director que-no-David-O-Russell, Steven Spielberg. Me pregunto si al fin veremos una nueva fase de la actriz en It’s What I do, o si seguiremos estancados con la-chica-diferente-y-auténtica. El tiempo dirá…


Y eso es todo. Por ahora. ¿En serio, ustedes quieren otro Spider-Man?



P.D. Vean el nuevo trailer de The Avengers

sábado, 7 de marzo de 2015

Big Eyes

★★ ½


USA: 2014, 106 min.
Clasificación: B
Director:  Tim Burton
Guión:  Scott Alexander, Larry Karaszewski
Con: Amy Adams, Christoph Waltz, Krysten Ritter, Danny Huston, Terence Stamp,
Drama. Biopic. Histórico.


Tim Burton lleva haciendo películas mediocres ya tiene unos años. Para un director reconocido por su “originalidad” y “gran sentido visual”, sus trabajos más recientes parecen collages aburridos y repetitivos de sus mejores obras. Sorprende, pues, encontrarse con Big Eyes, su película menos Burtoniana, algo que resulta --por más triste que se escuche-- magnífico. Esto no evita que el producto final sea inmemorable (mas no mediocre).
Margaret Ulbrich (Amy Adams) es una pintora con un estilo muy característico: todos sus personajes tienen ojos gigantescos. No obstante, cuando ella empezó con sus cuadros, era 1958 y el arte-hecho-por-mujeres no vendía. Walter Keane (Christoph Waltz), un comerciante de cuadros (y poco talentoso pintor de paisajes), sabía esto a la perfección. Los dos se conocen en un tiempo delicado en sus respectivas vidas, y después de poco, se casan para apoyarse mutuamente.
Cuando Walter consigue colgar sus obras y las de su (nueva) esposa en un club nocturno, descubre que la mayoría de los clientes están fascinados con los ojos que pinta Margaret. Los cuadros de ella se venden, los suyos no. Como ambos están firmados “Keane”, se hace pasar por el autor para conseguir más ventas. Las pinturas adquieren una popularidad ridícula y todo el mundo asume que fue Walter quien las pintó. El problema es que Margaret, encerrada en su nueva mansión (auspiciada por las ventas frenéticas), debe pintar como esclava, ajena al éxito, al reconocimiento o la dignidad.
La película está basada en la historia real de Margaret Keane: sus años detrás de la sombra de su marido, y la inevitable lucha legal por la autoría de los ojos grandes. Además se detiene para explorar (muy superficialmente) el panorama artístico en los sesentas: el auge del arte pop, la derrota de los originales frente a las reproducciones, etc.
Una de sus mejores decisiones es jamás presentar a Margaret únicamente como víctima. A fin y al cabo, también es responsable por haber permitido esa situación. Su conflicto es interno: no culpa a Walter más de lo que se culpa a sí misma. Amy Adams --una de las mejores cosas que pueden ocurrirle a un reparto hollywoodense-- ofrece una actuación frágil, sutil y emotiva. Empatizar con Margaret (incluso cuando está arruinando su vida) es fácil, gracias a ella.


Por primera vez en años, una película de Tim Burton es sutil en el departamento visual. Los sets y vestuarios, aunque llamativos, no tienen la necesidad compulsiva de gritar “¡Mírame, soy TAAAN raro y original!”. Al fin apoyan a la historia. Y la fotografía de Bruno Delbonnel es gloriosa: encuentra un balance entre la saturación y el color de los sesentas, con las sombras y oscuridad de la historia (y el director).
El problema, aquí, es la inconsistencia en el tono. Por más que quieran convencerme los Globo de Oro, Big Eyes no es una comedia. Tampoco es un drama legal. O una película romántica. Tiene un poco de todo, va a todas partes y nunca llega a ningún lado. El resultado es un ritmo atropellado; momentos interesantes seguidos por minutos interminables; escenas increíbles asesinadas por paréntesis aburridos.
Tampoco ayuda que la mitad de los actores esté en un registro cómico (casi fársico), mientras los demás intentan hacer un drama. Entiendo que los contrastes de Walter y Margaret sean grandes, pero esto es excesivo: Christoph Waltz grita, salta y explota como un payaso (siempre entretenido, eso sí, Waltz es incapaz de aburrir); mientras Amy Adams piensa, observa y suspira casi de forma imperceptible. Es ridículo, y no hace más que empeorar con el tiempo.
Pero, al final, Big Eyes sigue siendo un refrescate trabajo en la filmografía de Tim Burton. Es bueno saber que el director no ha perdido su capacidad para crear personajes interesantes y mundos llamativos. Ahora debería recordar cómo juntarlos en una buena historia. Estamos cerca.  


Lo Mejor: Amy Adams. No parece una película de Tim Burton (sí, esto es bueno).

Lo Peor: Intrascendente. Ritmo atropellado y muchas veces aburrido. Una extraña aparición (musical) de Lana del Rey. El final es ridículamente exagerado.

Paréntesis: Bruno Delbonnel es lo único bueno mejor que le ha pasado a las películas de Tim Burton últimamente.


martes, 3 de marzo de 2015

Big Hero 6

★★ ½

USA: 2014, 102 min.
Clasificación: A
Director:  Don Hall, Chris Williams
Guión: Jordan Roberts, Daniel Gerson, Robert L. Baird
Con: (voces) Scott Adsit, Ryan Potter, Daniel Hennei, James Cromwell.
Acción. Aventura. Infantil.


Esta es una de esas películas animadas pensadas únicamente para niños. Con esto no quiero decir que los adultos no puedan disfrutarla. Realmente es divertida, visualmente encantadora, llena de acción y hasta tiene un bonito mensaje  sobre el poder de la creatividad. Pero no ofrece nada nuevo o particularmente estimulante. En parte porque los temas ya han sido abordados por otras (y mejores) películas animadas, y, en parte, porque TODO es ridículamente predecible. Incluso para una película infantil.
Debo desviarme en un breve paréntesis: siempre he detestado las películas que creen que los niños son bobos. Que se adhieren a la fórmula por ser “segura”. Que evitan tratar temas delicados de forma profunda u honesta. Que prefieren deslumbrar con espectáculo y acción, en  vez de retarlos un poco. Este tipo de filmes 'infantiles' -no familiares- se me hacen molestas. Ahora, todos los que conozco han amado Big Hero 6. Tal vez yo sea el caso extraño, incapaz de observar más allá de la pantalla. De hecho, insisto en que no existe ese “más allá”. Esta no es Wall-e, Rango, Up, Shrek, o How to Train Your Dragon. Vaya, incluso Frozen (la película más sobreexplotada de la década. Sí, más que MCU) tenía un giro ‘inesperado’.
Como sea, no esperen sorpresas en esta película. No las hay. Estoy tentado a no hacer una síntesis de la trama, para evitar arruinar cualquier cosa. Sólo digamos que Hiro (voz de Ryan Potter) es un joven inventor prodigio, que usa su talento para el las batallas de robots (el mal). Su hermano, Tadashi (Daniel Hennei), diseña tecnología para la medicina y desarrollo social (el bien). Él motiva a Hiro a unirse a su prestigiosa universidad. Él acepta y crea unos robots increíbles. Entonces llega el desastre y Hiro debe resolverlo.      
Su compañero en esta lucha será Baymax (tiernamente interpretado por Scott Adsit. Véanla en inglés, si pueden), el androide enfermero desarrollado por Tadashi. Baymax es la razón del éxito de esta película. Desde Toothless no aparecía un personaje animado que fuera tan adorable. Es hermoso, útil, simpático y su cuerpo inflable es perfecto para la comedia física. Todos deberíamos tener uno. (Yo quiero uno.) En fin, el conflicto aquí es que Baymax está diseñado para curar, no para pelear. Pero, si entrar en combate ayudará a Hiro a sentirse mejor, entonces lo hará. Y eso es todo lo que me atrevo a decirles sin arruinar (casi) nada.
Insisto, Big Hero 6 no es mala. El ambiente futurista (la ciudad es San Fransokyo… ugh) es increíble, la acción es enérgica, los personajes son simpáticos (excepto Fred) y, sobre todo, está Baymax. Es imposible no amar a Baymax. Imposible. Ojalá pudiera decir lo mismo de la película. Es divertidísima, sí, pero merecía un guión con la creatividad que predica. O, de menos, sólo un poco de creatividad.

Lo Mejor: Baymax. La persecución en auto es divertida y angustiante. El mensaje de apoyo a la creatividad y la ciencia. Baymax.

Lo Peor: Insisto: es ridículamente predecible. Prefiere el melodrama fácil sobre los conflictos detallados. Fred sólo se hace más irritante con el tiempo.

Paréntesis: Ya lo dijeron en 21 Jump Street, parece que los nerds se han vuelto populares.


domingo, 1 de marzo de 2015

¿Qué dice la semana? - Secuelas, secuelas, secuelas y algo más



Cada semana, se hacen anuncios del mundo del cine y la TV que te hacen querer comentar u opinar algo. No obstante, en vez de esperar diario a que algo ocurra, puedo simplemente juntarlo todo en un compendio de semanal. (Así es, esperen todos los fines de semana esta sección de mi blog). De acuerdo, admito que me estoy pirateando esta idea de Rotten Tomatoes, pero, la verdad ellos tienen la fórmula ganadora. En fin. Olvidémoslo. Pueden quedarse con ellos si quieren. O no.


A las noticias y las opiniones…


Primero, los miles de anuncios de las secuelas: Steven Spielberg quiere hacer Indiana Jones 5, Denis Villeneuve hará Blade Runner 2 y Neill Blomkamp parece que sí hará Alien 5 (OK, esto es de la semana pasada, pero no me importa).


Además de continuar la demostración de la falta de creatividad de Hollywood (o, tal vez, su exceso de creatividad, para exprimir algo diminuto hasta los confines más ridículos), estas noticias atacan directamente clásicos del cine. Indiana Jones, Blade Runner y Alien están entre las mejores películas de la historia, no sólo según los críticos, sino para la gente (TODAS dentro del top de IMDB: #32, #134, #51 respectivamente). ¿En serio necesitamos más?


De Indiana Jones, al menos, yo NO. Adoro a Chris Pratt. Adoro a Steven Spielberg. Pero sólo hay un Indiana y ese es Harrison Ford. Él no es James Bond, no fue hecho para reencarnar en diferentes cuerpos y periodos. No me interesan las aventuras del joven Indy en TV o las diferentes novelas; esas no eran películas. Sólo el rostro de Ford proyectado en la pantalla del cine puede crear la magia necesaria para traer a Indiana Jones a la vida. Ya hubo un intento por rescatarlo en Temple of the Crystal Skull, que fracasó, no por Ford, sino por un terrible guión. Un cambio de actor no les garantizará el éxito, pero sí muchas quejas. Dejen al personaje morir y decaer con dignidad, por favor.



Luego está Blade Runner 2, en desarrollo por millones de años. La primera película fue un milagro (considerando los problemas de la producción, el guión que jugaba tan libremente con el material original de Philip K. Dick, el estilo descabellado, etc etc.). La segunda es pedir demasiado. Ahora, estoy feliz de que Denis Villeneuve haya sido escogido como director, por sobre Ridley Scott, director de la original (lo admiro mucho, pero todas sus últimas películas han sido horrendas). SI alguien sabe generar tensión o misterio y atrapar a sus personajes en ambientes magníficos, ese es Villeneuve. Sus últimas dos películas, Prisioners (2013) --una de mis favoritas de 2013-- y Enemy (2013) --que encontré irritante, pero de una atmósfera absorbente-- , son testimonio. Me interesa saber qué hará con el proyecto, aunque preferiría no tener que saberlo.


¿Les recuerda a algo esta lluvia/luz de Prisioners?

Después, tenemos Alien 5, que en teoría será Alien 3 (versión 2), pues ignorará las dos últimas secuelas (las peores). Neill Blomkamp es, posiblemente, el mejor director de ciencia ficción (después de Nolan) del cine contemporáneo. Su arte conceptual para Alien se veía glorioso. Y aparentemente, ha traído a Sigourney Weaver a bordo. Ripley, a sus casi setenta años, pateando traseros. ¿Qué podría salir mal? Tal vez sea porque Alien sea la película con la que estoy menos encariñado de estas tres (y que se presta a más oportunidades de expansión sin necesidad de su protagonista original --como demuestra Prometheus (2012)--) pero esta es la idea que menos me molesta.



Por último (sorpresa), Richard Linklater anunció su interés en la posibilidad de una Boyhood 2 (Young Adulthood (?)). Si en alguien confío para hacer secuelas es en Linklater. Su proyecto Before, es de los mejores experimentos que jamás he visto (la tercera parte, Before Midnight (2013) --una de mis películas favoritas de lo que va de la década-- debe estar entre las mejores secuelas de la historia). Posiblemente, esta sea la secuela que más me emocione de las cuatro mencionadas y, seguramente, sea la única que no ocurra.




Ahora sí, una última noticia relacionada con una secuela: Avengers 2. Sé que esta película no es noticia nueva… pero su horrendo nuevo poster sí. Me acuerdo cuando los pósters de las películas eran gloriosos, naturalistas y estilizados… ¿por qué ahora deben estar tan contrastados, plastificados y abarrotados? (OK, esta es más una queja que una opinión. Sorrynotsorry).


Ya, la única noticia original de la semana. El reciente ganador al Oscar, Eddie Redmayne, tiene un nuevo proyecto que, desde ahora, está generando ruido. No, no hablo de Jupiter Ascending (2015) (que generó ruido, sí, de risas y quejas).Me refiero a The Danish Girl, dirigida por el (tristemente) ganador-al-Oscar Tom Hooper (que si algo sabe hacer es dirigir actores). En esta película, Redmayne interpretará a Lili Elbe, una de las primeras personas en cambiarse de sexo. ¿Habrá ganado su Oscar muy pronto por The Theory of Everything? ¿Pudimos haber tenido a un Academy-Award-Winner Michael Keaton y a un Academy-Award-Winner Eddie Redmayne si tan sólo hubiéramos esperado un año? Prefiero no pensarlo. Insisto, creo que Redmayne fue el mejor actor (de los nominados), pero no puedo creer que Keaton tuvo la más significativa a importante. En fin, contemplen a la bella Eddina:


¿Y ustedes, qué dicen?