lunes, 17 de agosto de 2015

Pitch Perfect 2

★★  


(Más notas perfectas)
USA: 2015, 115 min.
Clasificación: B
Director:  Elizabeth Banks
Guión:  Kay Cannon
Con: Anna Kendrick, Rebel Wilson, Hailee Steinfeld, Brittany Snow, Elizabeth Banks, John Michael Higgins, Skylar Astin.
Musical. Comedia.




La primera Pitch Perfect (2012) es uno de mis placeres culposos. La segunda sólo me hizo sentir culpable. Es extraño, pues mis elementos favoritos también están aquí: mashups, Fat Amy, chistes de cantantes, romance incómodo, Anna Kendrick. Creo que el problema aquí es que todo está desperdiciado en una historia más boba y mucho menos enfocada.
Después de una vergonzosa función frente a Obama, las Barden Bellas quedan expulsadas de Acapella en USA. La única forma para recobrar su estatus es ganando el Torneo Mundial. Para ello deberán derrotar a Das Sound Machine, el talentosísimo equipo alemán (mejor que ellas). Sin embargo, si quieren vencer, las Bellas tendrán que superar sus diferencias, volver a confiar en sí mismas y recuperar su sonido. Cursi.
Lo peor es que todas están atrapadas en horrendas subtramas. Becca (Anna Kendrick) consigue trabajo en una productora musical pero quiere mantenerlo oculto a sus amigas (sin razón aparente). También batalla para crear música original para su jefe. Fat Amy (Rebel Wilson) tiene problemas con su no-relación. Chloe (Brittany Snow) no sabe qué hacer cuando se gradúe. Y la novata Emily (Hailee Steinfield) duda de su talento porque.... no sabe hacer covers (?)


Se nota que la actriz Elizabeth Banks no tiene experiencia como directora. Su timing cómico nunca funciona, su enfoque emocional es superficial, su final es anticlimático (spoiler (?)), e incluso fracasa en honrar la primera película: desperdicia personajes queridos (Stacy, Jesse, Cynthia Rose, Lily) pero da protagonismo a una antipática latina; reduce los chistes sobre artistas porque prefiere hacer fallidas bromas lésbicas; y ni siquiera aporta algún numero musical icónico o memorable. Sólo las escenas entre John Michael Higgins y Banks mantienen el encanto de la original. Sospechoso.
En fin. Ya anunciaron la tercera parte (título tentativo en español: Muchas más notas perfectas). Sólo espero que la haga un director de verdad. Lo bueno de este mundo con secuelitis y rebootitis es que siempre podemos olvidar un capítulo malo. Así que listo: Pitch Perfect 2 olvidada.

Lo Mejor: Anna Kendrick. Elizabeth Banks y John Michael Higgins aún se divierten mucho. Mejor trabajo de auto-tune y lipsync.

Lo Peor: Rebel Wilson, Skylar Astin y Hailee Steinfeld están muy mal aprovechados. La latina (¿tenía nombre?). Todas tienen una subtrama superficial y nada interesante. Chistes malos. ¿Quién hizo la selección musical?


domingo, 2 de agosto de 2015

Mission Impossible: Rogue Nation

★★★

(Misión Imposible: Nación Fantasma)
USA: 2015, 132 min.
Clasificación: B
Director:  Christopher McQuarrie
Guión: Christopher McQuarrie, Drew Pearce
Con: Tom Cruise, Jeremy Renner, Simon Pegg, Rebecca Ferguson, Ving Rhames, Sean Harris, Alec Baldwin.
Acción. Aventura. Thriller.


Técnicamente, la franquicia de Misión Imposible siempre ha estado con vida (a diferencia de Terminator, que renace de vez en cuando). Sin embargo, no fue hasta 2011, con Ghost Protocol, que la taquilla y los críticos cayeron rendidos ante Ethan Hunt y su equipo especial. Con Rogue Nation, el director/guionista Christopher McQuarrie --ganador del Oscar por The Usual Suspects-- trae más buenas noticias para la serie: ésta podría ser la mejor de las cinco películas, llena de acción, misterio, risas e ingeniosas vueltas de tuerca.  
Para rescatar a la FMI (Fuerza Misión Imposible), Hunt (Tom Cruise) tendrá que desenmascarar al Sindicato, una organización terrorista secreta y todopoderosa. Para ello, no sólo tendrá que enfrentarse a su brillante (y escalofriante) líder, Solomon Lane (Sean Harris), sino que deberá escapar de la CIA, que lo inculpa por todos los daños colaterales. Con ayuda (casi) clandestina de sus amigos, Benji (Simon Pegg, invaluable), Luther (Ving Rhames) y Brandt (Jeremy Renner) --todos bajo vigilancia del dir. Hunley (Alec Baldwin)--, y de Isla Faust, una agente en quien no puede confiar (Rebecca Ferguson, toda una revelación), Ethan Hunt tendrá que volver a hacer lo imposible.


A algunos podrá parecerles demasiado pequeña la escala de esta película (a pesar de que se promociona con Cruise colgado de un avión). Es cierto: McQuarrie no tiene experiencia para dirigir escenas épicas o gigantescos. La película está llena de persecuciones (incluyendo una excelente en motocicleta), peleas, acrobacias, y demás; no obstante, nada se compara a los increíbles momentos en el Burj Khalifa de Ghost Protocol. Por otra parte, la especialidad de McQuarrie está en tomar una historia sencilla y enredarla. Adora causar incertidumbre y confusión, ya sea ocultando los motivos de sus personajes, o revelando lentamente algunos detalles. Fíjense en la escena de la ópera. Es magnífica.
Me gustan los blockbuster que prefieren confiar en sus personajes y su historia por sobre todo el espectáculo (de hecho, son los que me resultan más espectaculares). Lo mejor de Rogue Nation es ver cómo --entre tanta explosión, golpe y choque-- siempre tiene presente a Ethan Hunt. A sus 53 años, Tom Cruise confirma que es la estrella del cine acción por excelencia: no hay acción peligrosa que no esté dispuesto a hacer; no hay un momento en el que deje de proyectar tenacidad, rectitud, y ferocidad con honestidad. Y el guión, lejos de ser una obra maestra del suspenso o misterio (como The Usual Suspects, según muchos), tiene suficientes giros para sorprender a más de uno, a pesar de abordar la misma fórmula de siempre.


Este verano empezó con una excelente película de acción (Mad Max), así que es justo que termine con otra. Misión Imposible se está volviendo, sorprendentemente, una de las mejores franquicias de Hollywood: fiel a sus orígenes, consistente, entretenida. La quinta consiguió superar mis expectativas. ¿Podrá la (inevitable) sexta entrega superar las cinco anteriores? Espero que sea posible.


Lo Mejor: No hay estrella como Tom Cruise. Simon Pegg. Escenas de acción más modestas pero perfectamente bien ejecutadas. El mejor uso de Turandot del que puedo acordarme.

Lo Peor: La franquicia aún necesita un villano memorable. Como siempre, la tecnología es casi mágica (¿una app llave?). Me pareció que el sonido era algo exagerado.


sábado, 25 de julio de 2015

It Follows

★★★


(Está detrás de ti)
USA. 2014. 100 min.
Clasificación: B15
Director:  David Robert Mitchell
Guión: David Robert Mitchell
Con: Maika Monroe, Keir Gilchrist, Olivia Luccardi, Lili Sepe, Jake Weary, Daniel Zovatto
Terror. Suspenso.



Creo que las películas de terror han decaído mucho estos años: no sugieren nuevas historias, repiten fórmulas o éxitos del pasado (por eso tantas secuelas/precuelas), basan sus sustos en ruidos inesperados, confunden gore con miedo… en fin. Cuando me enteré que muchos críticos decían que It Follows era la mejor película del género en mucho tiempo, decidí ir a verla. Por fortuna, Follows se parece más a un thriller psicológico independiente que a Actividad Paranormal 18754.
Su autor, David Robert Mitchell, demuestra amor y conocimiento de los clásicos. No se precipita; entiende que construir un ambiente de incertidumbre es mil veces más valioso que recurrir a sustos momentáneos. Se rehúsa a explicar lo sobrenatural, y, de hecho, explota el miedo a lo desconocido. Muchas veces deja a la cámara correr y girar en torno a la escena, atrapando a sus personajes en la pantalla. Encuentra detalles perturbadores en la cotidianidad y en el cuerpo humano. Como director demuestra claridad y confianza; como guionista, encuentra un giro novedoso a una vieja historia.


Después de tener sexo con Hugh (Jake Weary), la joven Jay (Maika Monroe) empieza a ser perseguida por una fuerza sobrenatural que quiere matarla. Lenta pero constante, seguirá a Jay sin importar a dónde huya. Es casi una ITS paranormal; no es posible deshacerse de ella o dejar de verla, sólo puede pasarse a alguien más por transmisión sexual. ¿Pero es Jay capaz de pasársela a un inocente? Ayudada por sus amigos (no pueden faltar grupos de jóvenes en las películas de terror), Jay intentará escapar, y, si puede, detenerla.
Por más cosas que haga bien, It Follows no es tan brillante como muchos han afirmado. Al igual que muchas películas de terror antes de ella, depende en gran parte de la incomparable estupidez de sus protagonistas. Algunos de sus efectos especiales no son particularmente buenos (razones de presupuesto, cierto, pero distraen de la historia y la atmósfera). Y, tristemente, decae al final: Mitchell hizo un trabajo tan bueno con la primera hora, que la última mitad luce inferior: más lenta, más absurda, menos terrorífica.
Lo confieso: It Follows fue incapaz de convertirme en fan del género. Tampoco logró que me espantara. Sin embargo, debo reconocer la habilidad de Mitchell para crear algo genuinamente perturbador. Esta es la prueba, aún se puede hacer buen terror. Sólo espero que a nadie se le ocurra hacer una secuela. O precuela. Eso sí sería espantoso.

Lo Mejor: Giro original a una historia vieja. No recurre a gore o a jump-scares. El score electrónico es el mejor complemento del ambiente. Buen uso de los planos-secuencia.


Lo Peor: Muchos personajes bobos, llenos de ideas idiotas. Actuaciones algo flojas. Decae en la última hora. La alberca.



domingo, 19 de julio de 2015

Ant-Man

★★★

USA: 2015, 117 min.
Clasificación: B
Director:  Peyton Reed no Edgar Wright
Guión: Edgar Wright, Joe Cornish, Adam Mckay. Paul Rudd
Con: Paul Rudd, Michael Douglas, Evangeline Lilly, Corey Stoll, Bobby Cannavale, Judy Greer, Michael Peña
Acción. Aventura. Robo.


Después del monumental despliegue de exageraciones que fue Avengers 2, Marvel presenta Ant-Man: una divertida y más pequeña aventura. Es una historia de superhéroes, sí, pero, sobre todo, es una una comedia de robo (como La gran estafa). Tranquilos: aún hay poderes, peleas, héroes, villanos, y todo lo demás. No esperen grandes sorpresas, sólo suficientes novedades para darle algo de vida al MCU --que ya empieza a sentirse repetitivo--. Ant-Man es predecible y segura, mas no por ello deja de ser emocionante.
Dr. Hank Pym (Michael Douglas) descubrió cómo alterar la materia para alterar su tamaño. Todos --incluyendo SHIELD y HYDRA-- querían su tecnología para crear ejércitos minúsculos y letales. Advirtiendo el peligro, Pym ocultó su trabajo, incluyendo su traje  especial que le permitía crecer o empequeñecerse a voluntad. Años después, cuando su antiguo protegido, Darren Cross (Corey Stoll), consigue replicar su descubrimiento, Pym deberá eliminar todo rastro de él. Para ello recurre a Scott Lang (Paul Rudd), un habilidoso ladrón capaz de infiltrarse a cualquier parte. Lang entrenará con Pym y su hija, Hope (Evangeline Lilly), para controlar el traje y robarle a Cross sus avances.


Ant-Man entrelaza la clásica historia del nacimiento de un superhéroe con la preparación y ejecución del robo. Además, está plagada con toques de comedia sarcástica y bastante autorreferencial. En general la combinación funciona y divierte, aunque muchas veces, los elementos no ensamblan. Culpo al director Peyton Reed. Le falta la desfachatez cómica de James Gunn (Guardianes de la Galaxia), la contundencia en la acción de los hermanos Russo (Cap America 2), y la sensibilidad de Edgar Wright. Porque, si no lo sabían, originalmente esta iba a ser una película de Wright, un genio para fusionar y parodiar géneros (Scott Pilgrim, Hot Fuzz).
Tristemente NUNCA podremos ver su Ant-Man. Después de trabajar casi 10 años en el proyecto, fue obligado (por Kevin Feige --la cabeza de Marvel--) a hacerle cambios a su guión. ¿El propósito? Homogeneizar el MCU, parece. Naturalmente, Wright se negó, renunció y así fue como Reed terminó dirigiendo la película (reescrita). Es injusto criticar Ant-Man por lo que pudo-haber-sido, lo sé. Digo, no es mala. Tiene un buen reparto (en especial Douglas y Lilly), y todos irradian carisma. Algunas de las peleas son muy creativas. Y, al final, retiene parte del espíritu de Wright (me gusta pensar eso). Aun así es imposible dejar de preguntarse: ¿¡Cómo pudo haber sido!?


Y así, Marvel cierra su Fase Dos. Creo que 2015 no fue un gran año para ellos, en términos de calidad. Ninguno de sus dos estrenos este verano les traerá nuevos seguidores. Tan sólo mantendrán satisfechos a sus fans. Con esto no digo que Ant-Man sea mala. De menos es mejor que Age of Ultron (aunque no le llega ni cerca a Winter Soldier). Está bien y ya. Para las vacaciones eso es suficiente; aunque para el futuro del estudio...


Lo Mejor: Reparto encantador. Las peleas cambiando de tamaño son divertidas. Al fin alguien reconoce que los Avengers siguen ahí y pueden ayudar/intervenir en las películas individuales.

Lo Peor: Predecible. Comedia que pocas veces funciona.  La historia entre Lang y su hija se siente forzada. Trabajo de audio exagerado.

Paréntesis: Hay dos escenas post-créditos. Y no son estúpidas (te hablo a  ti, Howard the Duck) .



lunes, 13 de julio de 2015

Lo peor del verano

Han sido semanas difíciles en todos los niveles: personal, familiar, laboral, físico, artístico, etc. Pero no, no he olvidado que tenía un blog. Además --y, lo peor--, estas últimas tres semanas no ha habido nada que realmente quisiera ver en el cine.

El verano cinematográfico tiene un ciclo de vida muy extraño. Empieza el 30 de abril y termina hasta mediados de agosto. Mayo está cargado de estrenos ‘indispensables’ semana tras semana (Avengers, Mad Max, San Andreas, Tomorrowland, etc.). Junio tiene dos o tres estrenos necesarios (Jurassic World, Inside Out) entre mucha paja. Y julio……. en julio hay de todo.
La mayoría de las peores películas del verano salen en julio. Éxitos comerciales que son porquerías de mala calidad: julio. Estrenos retrasados en México para aspirar mejor taquilla en vacaciones: julio. Cosas que ya nadie tiene el dinero o curiosidad para ver: julio. Secuelas/Precuelas/Remakes de terror: julio. Otras secuelas/precuelas/remakes/reboots: julio. Películas de Marvel: julio. Estrenos Young Adult: julio. TODO puede pasar en julio.



Hace tres semanas salió The Gunman. Tenía curiosidad de verla por Sean Penn y Javier Bardem. Leí pésimas reseñas. No quise pagar ir a verla en el cine…. así que empecé a verla en internet (sí, en internet). Ni siquiera pude terminarla. PÉSIMA. Hace dos salió Woman in Gold. Ni mi amor por Helen Mirren pudo arrastrarme a una sala de cine a verla. Se ve de flojera (¿me la recomiendan? Tal vez la vea en internet).


También salió Terminator G€nYziiiSz (admiro que la traducción en español haya decidido ignorar la mala ortografía). Por más curiosidad que tenía, por más que adoro las primeras dos, por más horas de Khaleesi que me prometieran…. JAMÁS me iba a dignar a ver esto en cines. Jurassic World ya fue el reboot ridículamente taquillero. No iba a apoyar otro.


Me gusta ver películas originales. Es refrescante, divertido, inesperado. Tristemente sólo ha habido dos blockbusters “originales” este verano: Inside Out y Tomorrowland (cuyo fracaso taquillero hará más difícil que ideas originales aparezcan en cines). Lo peor es que han sido posiblemente las dos mejores de esta temporada (junto con Mad Max). No perdamos originalidad, por favor.



Esto me lleva a Minions, el más reciente estreno en México. Todos los aman. Seguro todos ya vieron su película. Seguro será uno de los éxitos del año. Mi papá casi me convence de ir a verlos este domingo. Pero, la verdad, si hay una película que quiero que fracase (no lo hará) es esta. Es el colmo de los colmos. Una gran estrategia de marketing haciéndose pasar por un filme. Un millón de peleles --todos iguales-- posando como “protagonistas”. Les aseguro --sin verla-- que el conflicto principal es de otro, o que es un nuevo personaje el que termina cargando con la historia. ¿Por qué? porque los Minions son --por diseño-- eso: minions, equis, uno más entre la bola, caricaturas sin profundidad…. en fin.



Esta es la parte triste del verano en que me doy cuenta cuanta basura consumimos. Y lo mucho que nos gusta. Y lo mucho que pagamos por ella.