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lunes, 25 de junio de 2018

Los Increíbles 2


★★ ½

The Incredibles 2

USA: 2018, 118 min.

Clasificación: A
Director: Brad Bird
Guión: Brad Bird.
Acción. Aventura. Superhéroes.




Si había una película de Pixar que siempre ameritó una secuela era Los Increíbles: los superhéroes, su universo retro-futurista, la familia Parr… todos nos quedamos ganas de más. Aunque Toy Story 2 y 3 funcionaron perfectamente bien; las dos de Cars, Monsters U, y Buscando a Dory, dejaron mucho que desear. Ahora, 14 años después, llega Los Increíbles 2, rodeada de nostalgia, el mismo equipo encabezado por Brad Bird, y animación de la más alta calidad. El resultado es muy divertido pero, tristemente, no es increíble. 



Era imposible (en especial en esta década dominada por Marvel) mantener la sorpresa y frescura de la primera, sin embargo, no puedo evitar decepcionarme porque esta secuela falla en llegar a los niveles de empatía, perspicacia, y emocionalidad de la original. La historia, continuación inmediata de la primera parte, sigue a Elastigirl en su nuevo trabajo como defensora de la legalidad de los superhéroes, mientras que Bob se queda en casa a cuidar a sus hijos. La inversión de roles tradicionales es interesante, pero, me parece, se trata de una forma un tanto limitada: el guión inicia una especie de rivalidad entre Increíble y Elastigirl (misoginia interiorizada detectada), y la dinámica de papá-de-casa se trata como chiste algo anticuado, en vez de como una oportunidad de catarsis sentimental. Además, separar a la familia Parr por tanto tiempo rompe la química familiar que es fundamental en la franquicia.





Tristemente, Los Increíbles 2 no se preocupa en evolucionar a sus personajes en el aspecto emocional o personal, así como lo hizo e lo técnico. Seguro, el director/guionista Brad Bird hizo un filme entretenido con el que es fácil reírse. Los reto a no disfrutar dos horas de reencuentro con los Increíbles. Pero, lo le que faltó, fue reforzar el lazo emocional que tenemos con ellos; seguir creciendo y aprendiendo junto con ellos. Los Increíbles 2 se conforma con ser un ejercicio de nostalgia, que siempre es bien recibida, aunque, creo, los Parr merecían más.



Realmente, esta secuela es un pretexto para gozar de más acción, más diversión, más risas, y más aventuras con algunos de nuestros personajes favoritos. Y en todo esto, triunfa inigualablemente. 14 años de avances tecnológicos han vuelto a los Supers una gloria visual (¡el hielo de Frozono! ¡Elastigirl atravesando toda la ciudad!), y sus peleas ahora son más complejas, grandes, y caóticas. Además, los equipos de diseño y arte hicieron un trabajo maravilloso en expandir el universo. No obstante, el amo y señor de la película es Jack Jack, quien protagoniza las mejores escenas (feat. Edna Moda) y combates (feat. el animal Disney de la década).


martes, 31 de octubre de 2017

Coco

★★★½


USA: 2017, 109 min.
Clasificación: A
Director: Lee Unkrich, Adrian Molina
Con Doblaje De: Luis Ángel Jaramillo, Gael García Bernal, Angélica Vale, Marco Antonio Solís, Anglica Mara, Elena Poniatowska, Alfonso Arau.
Guión: Adrián Molina, Matthew Aldrich (guión e historia). Lee Unkrich, Jason Katz (historia).
Animada. Fantasía. Comedia.



Coco es una obra llena de respeto y cariño hacia México. Pertenece al Pixar Clásico (Inside Out, Wall-E, Up) y no al comercial (Buscando a Dory, Cars 3). Es entretenida, inteligente, y --si conocen al director Lee Unkrich (Toy Story 3)-- posiblemente te hará llorar. Aprovecha la mitología alrededor del Día de Muertos para crear un universo creativo, lleno de detalles que nos serán familiares y queridos (elotes, chanclazos, churros, abuelitas atascándote de comida, millones de pétalos de cempasúchil y más).

Es un retrato de la familia mexicana (cariñosa, leal y unida, a veces al punto de la asfixia), pero, sobre todo, es la historia de Miguel Rivera (en español, Luis Ángel Jaramillo) y su sueño de convertirse en músico a pesar de la oposición del resto de los Rivera. Cuando Miguel termina en el mundo de los muertos, tendrá que encontrar a su ídolo --el cantante Ernesto de la Cruz (Marco Antonio Solís)-- y evadir a su difunta Mamá Imelda (Angélica Vale) --la matriarca que prohibió la música en la familia-- para poder salir. En su camino, contará con la ayuda de Héctor (Gael García Bernal), que espera volver a ver a su hija ese Día de Muertos.

Aunque la trama no fluye de forma tan limpia como en otras películas de Pixar (muchos momentos son bastante predecibles), todos los personajes de Coco son encantadores y siempre nos importa qué pasa con ellos. Miguel, por ejemplo, es de los mejores niños que he visto en una película: inocente sin ser tonto, energético sin ser irritante, inteligente de forma creíble. También, adoro el impacto y fuerza de las matriarcas, como la Abuela (Angélica María) y Mamá Imelda. Es algo muy mexicano que nutre orgánicamente a la historia.


La música es una parte muy integral de Coco (uff con el número de La llorona) y está compuesta con estilo. El score de Michael Giacchino acompaña perfectamente todas las acciones, con energía y  sentimiento. Su uso de guitarras, trompetas, acordeones, percusiones y marimbas le da un excelente toque mexicano. Las canciones parecen salidas del Cine de Oro y, en español, las voces de Luis Ángel Jaramillo y Marco Antonio Solís encajan a la perfección con el mood. Y, si son de los que detestan Let it Go, sus compositores (Kristen Anderson-Lopez y Robert Lopez) se redimen con la emotiva Recuérdame (nomás no escuchen la versión de Miguel y Lafourcade).


Disfruté mucho de Coco: es una buena película, con un gran impacto emocional. Me parece que para las audiencias mexicanas resultará particularmente especial. El equipo de Pixar representa nuestras tradiciones de forma cariñosa y cuidadosa. Vale la pena aguantarse Frozen 1.5 para verla. #TeamUnPocoLocoPorCoco.


sábado, 20 de junio de 2015

Inside Out

★★★★


(Intensa Mente)
USA: 2015, 94 min.
Clasificación: A
Director:  Pete Docter
Co-Director: Leonardo del Carmen
Guión: Meg LeFauve, Josh Cooley, Pete Docter, Ronaldo Del Carmen
Con: Amy Poehler, Phyllis Smith, Richard Kind, Bill Hader, Lewis Black, Mindy Kaling



¿Qué más puedo decir? Pixar ha vuelto. Repito: PIXAR HA VUELTO. El brillante estudio --un maestro para combinar universos infantiles con temas adultos-- lo ha hecho de nuevo. Inside Out es un milagro: capaz de hacernos reír y llorar, al tiempo que altera para siempre cómo pensamos sobre nosotros y nuestros sentimientos. Pocas películas tienen semejante poder de asombro, ingenio, inteligencia o capacidad de empatizar.
Riley es una niña de 11 años que debe mudarse a San Francisco con su familia. Su mente, como la de todas las personas, es guiada por sus cinco emociones primarias: Alegría, Tristeza, Enojo, Miedo y Disgusto. En este universo, las emociones son personajes antropomorfos, que operan una Sala de Control en su cabeza. A pesar de sus diferencias, deben cooperar para hacer lo mejor para Riley. Esto nunca ha sido fácil, pero las cosas se complican cuando Alegría --la emoción más dominante en ella-- y Tristeza --siempre excluida por las demás-- se pierden en la inmensidad del cerebro, intentando recuperar los recuerdos más importantes de Riley.


La mente de las personas es un mundo complicado…. mas no para Inside Out. El director/guionista Pete Docter reduce toda la experiencia humana en 90 minutos. Cada proceso mental (los sueños, el razonamiento, el subconsciente, la pérdida de memoria, la imaginación, y más) es reinventado de una forma tan fascinante y clara, que es fácil aceptarla como lo que realmente ocurre en nuestra cabeza. Es una película infantil, sí, pero nunca se resigna a volver las cosas estúpidas. De hecho, hay unos temas demasiado complejos detrás, que algunos niños apenas alcanzarán a vislumbrar. Pero está bien: es una historia sobre la madurez emocional, se necesita crecer para entenderla mejor.
Por si fuera poco, Pixar también nos deleita con su usual maestría técnica. La animación es fascinante: el mundo interior luce caricaturesco y estilizado; mientras que la realidad se presenta realista y mundana. El diseño de los personajes es perfecto, pues caracteriza a cada una de las emociones mejor que todas sus líneas de diálogo. El ritmo en la edición de Kevin Nolting encuentra la energía ideal para cada escena. Y la música de Michael Giacchino (si bien no llega a la perfección de Up) es un excelente complemento.


Inside Out es una de las ideas más ambiciosas jamás pensadas para cine, pero es casi imposible darse cuenta por la (aparente) facilidad con la que se ejecuta. Es un detallado análisis psicológico, una aventura fantástica, un drama pre-adolescente, una nostálgica mirada a la infancia, y una gran lección sobre aceptar cada una de nuestras emociones. Funciona tan bien, que casi puedo imaginar a Pete Docter apretando botones dentro de nuestra cabeza. Sin duda es la mejor película del verano, y una de las mejores de este año.



Lo Mejor: Volver a ver una buena película de Pixar. Increíblemente inteligente y encantadora. Es la mejor descripción de nuestra mente que jamás he visto. Genuinamente emotiva.

Lo Peor: Al ser una película familiar, tiene obligados momentos de comedia muy blanca. (No que sea algo malo, pero se sienten ‘tontos’ en comparación con el resto del guión)

Paréntesis: Muchos de los niños más pequeños de la sala no dejaban de preguntarle a sus mamás qué estaba ocurriendo y por qué. Tal vez no sea una película totalmente familiar, después de todo.

Por cierto… ¿POR QUÉ NO TRAEN MÁS VERSIONES SUBTITULADAS EN CINES?


Amo a estas señoras



lunes, 25 de mayo de 2015

Tomorrowland

★★★


USA: 2015, 130 min.
Clasificación: A
Director:  Brad Bird
Guión:  Brad Bird, Damon Lidelof
Con: George Clooney, Britt Robertson, Raffey Cassidy, Hugh Laurie, Thomas Robinson
Ciencia Ficción. Aventura. Infantil.



No pude evitar caer en el encanto de Tomorrowland. Es tan optimista, tan inocente, tan divertida, y tan refrescante en este mundo de secuelas/remakes… que es imposible no disfrutarla, a pesar de sus errores. Incluso cuando se pierde en sus propias ideas o se vuelve descaradamente aleccionadora, siempre hay algo más importante que opera en ella: es una película que cree en la humanidad; nos asegura que aún no hemos perdido la capacidad de hacer un cambio. Genial… ¿no?
La mayoría de la crítica ha recibido a Tomorrowland fríamente. No puedo evitar pensar: ¿Realmente es tan mala? ¿O es esta otra prueba de nuestro cinismo? En cierto sentido, siento que rechazar la película es rechazar la importancia de su mensaje: el futuro está en nuestras manos, nosotros lo moldeamos de acuerdo a lo que creemos. Y ahí está el asunto, ¿en qué vamos a creer?: ¿En el bien? ¿En la resignación? ¿En que todo está terminado? ¿En nosotros? ¿En esta película? ¿O de menos en su mensaje?


Ya. Suficiente. No es un asunto denso. De hecho, todo es muy simple (mas no tonto). El director, Brad Bird  (Los Increíbles, Misión Imposible 4), se especializa en la aventura. Durante 130 minutos, impregna todo de una energía y capacidad de asombro tan honestas, que es fácil dejarse llevar todo el tiempo. La película se construye como una especie de rompecabezas, es un misterio que no empieza a cobrar sentido hasta aproximadamente la mitad. Por eso, conviene no detallar mucho en la trama.
Diré únicamente que Casey Newton (Britt Robinson), una optimista chica que “sabe cómo funcionan las cosas”, encuentra un pin misterioso que le muestra a otra dimensión: un lugar futurista lleno esperanza. También diré que un pin similar llegó años antes al amargado Frank Walker (George Clooney, excelente en un rol poco sustancioso). En su infancia, Walker era un inventor positivo y perseverante, motivado a inspirar a la gente, y ayudado por la sabia y enigmática Athena (Raffey Cassidy). Cómo se relacionan ambas historias es algo que ustedes deben descubrir.
Realmente, no hay ningún problema con todo el principio de Tomorrowland. Vaya, con los primeros 100 minutos. No es una obra maestra, pero logra un gran balance entre personajes interesantes, diálogo simpático, y efectos especiales bien logrados (el uso de cámara virtual, por el ganador del Oscar Claudio Miranda, es vital para lograr brillantes transiciones entre el mundo real y Tomorrowland). Así debería verse la ciencia ficción familiar.


El problema está en el cierre: la revelación del misterio carece de impacto. Después de pasar tanto tiempo hilando detalladamente todos los elementos, se precipita a dar conclusiones, como si no supiera de qué forma terminar y prefiriera hacerlo lo más rápido posible. Además, la resolución desentona con el tono de la película: Bird antepone la cursilería a la honestidad; el final resulta más melodramático que triunfal. Y sí, lo sabemos, el mensaje es importante, pero no tenían que restregarlo en nuestras caras.
Independientemente de todo, creo que no deberían perderse Tomorrowland. Es extraño encontrar una película que nos haga sentir bien, no por ignorar o idiotizar los problemas (cough Guten Tag Ramón), sino por creer que podemos resolverlos. Hoy en día, parece que lo oscuro, lo cínico y lo pesimista está en tendencia. Pocas cosas nos hacen confiar en nosotros. Dejen que ésta sea una.

Lo Mejor: Genuinamente divertida. Secuencias de acción emocionantes y bien filmadas. Sorprendente impacto y honestidad emocional. El girl-power sigue en tendencia con Disney. Raffey Cassidy es una revelación. Mensaje relevante.


Lo Peor: Mensaje relevante… manejado sin sutileza. Le falta punch a la revelación del misterio y le sobra cursilería. Algunos puntos interesantes (como el intermedio de la vida de Walker) son dejados sin explorar. Descubrimos que Brad Bird no es perfecto (sí, eso es triste).


domingo, 5 de abril de 2015

¿Qué dice la semana? - ¿Podemos tener una Mulan épica?


Tengo algo que confesar. En 2006 vi por primera vez Memoirs of a Geisha. También fue el año en que volví a ver El tigre y el dragón. Desde entonces, siempre imaginé que alguien tendría la gran idea de contratar a Ziyi Zhang para interpretar a Mulan en una adaptación live-action. No pensaba en una cosa Disney (con Mushu en CGI o cosas así), sino una adaptación seria y muy estilizada, una especie de Braveheart + Million Dollar Baby ubicada en China antigua, perfectamente recreada y realista. O algo así. Mulan es un personaje perfecto, una heroína complicada, llena de triunfos y grandes sacrificios. Me sorprende que a nadie se le haya ocurrido hacerla. (Y, con cada nueva película con Ziyi Zhang que veo, sigo recordando que ella hubiera sido perfecta)


Ahora, dentro de su fiebre live-action, Disney ha decidido incorporar Mulan a su larga fila de espera. Es, posiblemente, la única de estas futuras producciones que ha logrado emocionarme… hasta que recordé que la producción sería de Disney. Aquí está el problema: el plan de Disney es re-hacer sus películas --y modernizarlas un poco, sí-- clasificación A y todo. También quieren hacer un ejército de personajes femeninos fuertes y prominentes, pues, como han descubierto con Frozen, Maléfica, Alice in Wonderland y --aparentemente-- Cenicienta, el mundo es redondo y sí quiere ver películas con mujeres (Cate Blanchett les pudo haber dicho eso). Y aunque Mulan se ajusta a la última descripción… no es material para una película “infantil” live-action. Punto.

Digo, la mujer es una leyenda milenaria. La historia transcurre en tiempos de guerra y salvajismo. La protagonista pretende ser hombre para no ser asesinada por sus propio bando. El villano es un conquistador despiadado que masacra poblaciones. Estas no son cosas familiares. La película animada triunfa, porque tiene la capacidad de amenizar las cosas con canciones y animales parlantes. Pero eso en “live-action” sería una catástrofe. El material se presta para abordarlo con más seriedad, más violencia, más emotividad. Merece una película épica. Pero si Disney también planea usar mucho CGI falso, sets exagerados, personajes estúpidos (hadas de Maléfica, les hablo a ustedes), y tramas bobas…. entonces ¿para qué? La animada (que es preciosa) es más que suficiente.


Ahora, podrá ser que yo esté encariñado con mi idea, o que realmente estoy aborreciendo lo que hace Disney últimamente, pero no puedo ser el único que piense así. Mulan es el personaje perfecto para hacer un cambio. Para crear (al fin) una película live-action seria, madura y potente. ¿Pero tendrá Disney el valor? (La respuesta: NO). Tengo esperanza que lo considere, de menos. Digo, si Fox aceptó hacer un Deadpool para adultos (vean ese video, en serio), ¿por qué no tomar el riesgo con Mulan? Digo, no es la película animada más famosa que tienen y no está basada en una historia conocida como la de otras princesas. Les aseguro que Mulan no tiene una legión de fans de niños de 5 años. Los que la amamos tienen mi edad o más. Y, al menos yo, amaría ver una Mulan épica, digna de combatir a muerte con Russell Crowe en Gladiador.

¿Qué piensan ustedes? ¿Les gustaría ver una Mulan R-rated, o, de menos, para adolescentes? ¿Se aguantarían a un grillito de la suerte en CGI? ¿O preferirían algo realmente épico?

Si en China hicieron una... ¿por qué no en Hollywood?

En otras noticias menos esperanzadoras, Disney también quiere hacer una versión live action de Winnie Pooh, Que, supongo, será animada casi en su totalidad, así como el resto de las adaptaciones live-action de Disney. Me parece que no entienden el significado de “LIVE”. En fin. Otra para la lista. Espero que ya contraten a WETA para hacer sus efectos, su motion capture de menos es excelente (Avatar, los nuevos Planetas de los Simios).


Sorprendentemente, esa no es la cosa más estúpida que escuché en la semana. También, parece que Fox quiere hacer una película de………………………….. wait for it…………… Play Doh. Porque, si LEGO puede tener una franquicia, ¿por qué no Play Doh? Digo, LEGO de menos tiene personajes y sets famosos, que son modificables, pero no ¿destruibles?. En la película de Play Doh… ¿qué pueden hacer? ¿Personajes que se deshacen? ¿Latas de plastilina?


Pero, aún hay esperanza en la vida. Hace un par de semanas, un cineasta irlandés, Ruairi Robinson, subió un video de tres minutos donde presentaba el concepto de una película de ciencia ficción llamada The Leviathan: en el siglo XXII, la humanidad ha logrado colonizar otros planetas usando un elemento desconocido, que se encuentra sólo en los huevos de unas criaturas gigantescas…… ¿Listos para la buena noticia? Después de más de 1 millón de views, Robinson ha conseguido el apoyo de un gran estudio, Fox, y el respaldo de varios cineastas importantes, entre ellos Neill Blomkamp, que ya sabe qué es triunfar con una producción Sci-Fi independiente (la maravillosa District 9). Ahora sólo falta esperar que salga el largometraje, que dirigirá el mismo Robinson. Insisto, hay esperanza en la industria…..



Sólo espero que haya esperanza para Mulan. ¿Ustedes no?